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Turistas disfrutaron con o sin mascarillas durante feriado



Dejar de usar mascarilla lo hace sentir más relajado al guayaquileño Juan Ortiz, quien ayer fue uno de los tantos turistas que disfrutaron junto a sus familias del mar, arena y sol, en el balneario de Salinas, provincia de Santa Elena.

“Ahora se podrá respirar con tranquilidad el aire yodado que hace bien a la salud, pero no hay que estar confiados”, reflexionó el turista sobre la disposición gubernamental de dejar el cubrebocas ‘en el olvido’, tanto para espacios abiertos como cerrados.

Ayer en el primer día del asueto por el feriado del Día del Trabajo, el 98 % de personas que acudieron a las zonas costeras ya no usaban mascarillas, situación que también se observó durante la festividad de Semana Santa, hace 15 días.

Jessenia Balseca, otra turista, considera que el desuso de las mascarillas mejorará la salud mental de las personas, ya que así dejarán atrás la pesadilla de la COVID-19. “Ahora sí vendré a la playa a divertirme con más libertad. Quedaron a un lado las restricciones”, comentó con entusiasmo la joven que pernoctará en Salinas durante dos días.

En Santa Elena esperaban que las playas se ‘repletaran’. “Tenemos buenas expectativas”, dijo Luis Tenempaguay, vicepresidente de la Cámara de Turismo.

Mientras que otros siguen con sus tapabocas. Entre los que disfrutaron ‘cubriéndose’ del bicho estuvo Gabriela Pereira, joven machaleña que resaltó que la pandemia aún no ha terminado. Para ella, el ‘relax’ que ahora se tiene en el país se debe tomar con precaución, porque la excesiva confianza podría traer algún rebrote.

Desde el mediodía de ayer creció el número de turistas en las playas de la provincia de Santa Elena. La ocupación hotelera en Salinas y Montañita estaba en un 60% y, además, se incrementó la presencia de vehículos que transitaban en las vías internas de aquellas localidades.

“Por ser el último asueto de la temporada alta de playa esperamos que vengan más personas. Tenemos buenas expectativas”, dijo Luis Tenempaguay, vicepresidente de la Cámara de Turismo de Santa Elena.

Cuenca se reactiva

Mientras que a 337 kilómetros, en Cuenca, capital provincial de Azuay, la familia Enríquez Ayala concuerda con Pereira. “Respetaremos los espacios, más por salud propia que por obligación o sanción”. Fue el criterio de los llegados a la ‘Atenas del Ecuador’ desde Cotopaxi para pasar el fin de semana.

“La mascarilla la usaremos en sitios cerrados y en el transporte público”, precisaron tras señalar que el anuncio del gobierno, eliminar el cumplimiento obligatorio de la medida de bioseguridad, la llevarán a cabo a medias, pues insisten en que aún sienten miedo como para eliminarla del uso diario.

Cerca a los Enríquez Ayala estuvo Isabel García, una joven turista que exclamó: “¡Por fin puedo respirar aire fresco!”. Ella dijo sentirse libre dejando de lado el elemento sanitario, que, aunque le fue útil para mantenerse con vida, es hora de ‘chapetearlo’.



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